Soy Deborah, una mujer que cree firmemente que las oportunidades no llegan, se crean. Mi vida ha sido un viaje de contrastes: desde la disciplina de un hogar con raíces militares y principios bíblicos, hasta los retos de ser el único sostén de mis hijos.
He pasado por el éxito bancario, la adrenalina del comercio internacional en Ecuador y la dureza de enfrentar deudas y extorsiones.
Aprendí que el liderazgo no es mandar, es servir. Hoy, después de superar mis propios límites físicos y financieros, dedico mi vida a enseñarte que tu pasado no define tu futuro, pero tu disciplina sí lo hace.
Eduqué a mis hijos bajo la premisa de que no dependemos de nadie más que de Dios y de nuestro propio esfuerzo. Nunca busqué generar lástima; busqué generar resultados. Ser mamá ha sido mi mayor escuela de negociación y paciencia.
Hoy, tras 20 años construyendo una familia unida y viendo a mis hijos volar alto, mi misión es empoderar a otras mujeres. Quiero demostrarte que puedes ser una madre presente y una empresaria exitosa.
El secreto está en la firmeza de tus valores y la claridad de tu visión.
